Estados Unidos sumó 379,000 puestos de trabajo en febrero, superando las estimaciones de los economistas, que auguraban 210,000, y apuntando a una mejoría del mercado laboral desde el inicio de la crisis provocada por la pandemia de coronavirus.

En el primer informe de empleo mensual bajo el mandato del presidente, Joe Biden, la tasa de desempleo cayó al 6.2%, en comparación con el 6.3% en enero, según datos publicados este viernes por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés).

La suma de puestos de trabajo de febrero marca un repunte sobre los 166,000 empleos que se recuperaron en enero y tras la pérdida de 306,000 en diciembre. Sin embargo, tan solo representa una fracción de los aproximadamente 10 millones de empleos que se perdieron a causa de la crisis provocada por la pandemia, cuando había unos 5.7 millones de personas sin trabajo, de acuerdo a las cifras del Gobierno estadounidense.

El sector sanitario y de asistencia social sumó 46,000 puestos de trabajo y los comercios minoristas 41,000. Estas cifras fueron parcialmente contrarrestadas por la pérdida de trabajos que registraron las tiendas de ropa y de complementos de ropa, que dejaron a 20,000 personas desempleadas.

«El mercado laboral continuó reflejando el impacto de la pandemia del coronavirus. En febrero, la mayor parte de las ganancias laborales se produjeron en ocio y hostelería, y se registraron también más empleos, en menor medida, en servicios de ayuda temporal, atención médica y asistencia social, comercio minorista y fabricación de bienes», señaló la BLS en un comunicado.

La tasa de desempleo, que pasó del 3.5 % en febrero del año pasado al 14.7 % de la fuerza laboral en abril, cuando tuvo un mayor impacto de la pandemia, ha ido disminuyendo cada mes desde entonces y en los tres últimos meses del año se mantuvo en números cercanos al 7%, lo que indica un estancamiento del mercado laboral.

Dan North, economista jefe para Norteamérica de Euler Hermes, compañía de servicios financierons, afirmó que aunque casi el 60% de los empleos perdidos desde el inicio de la pandemia se han recuperado, la tasa de participación en la fuerza laboral muestra otra cara: «Cuando uno mira la tasa de participación, vemos que hemos recuperado alrededor del 41% de lo que se perdió, por lo que la recuperación es más lenta», explicó a NBC News.

Otro dato que alarma a los economistas es el porcentaje de desempleados de larga duración, es decir, personas sin trabajo durante 27 semanas o más. Estos trabajadores, que suman alrededor de cuatro millones, ahora representan aproximadamente dos de cada cinco de los desempleados de Estados Unidos.

Y aunque las cifras de este viernes sugieren que la economía se está recuperando lentamente, paradojicamente, podrían complicar el impulso del paquete de alivio económico del Gobierno de 1.9 billones de dólares, que está en camino de aprobarse en el Congreso en las próximas semanas.

El plan de ayuda limitará la entrega de los cheques de 1,400 dólares a personas con ingresos de hasta 75,000 dólares. Además, solo recibirán el estímulo económico aquellas parejas con ingresos anuales de hasta 150,000 dólares.

Pero las personas que ganen más de 80,000 dólares y las parejas que ganen más de 160,000 ya no serán elegibles para recibir ninguna porción del estímulo directo. 

Con estas inyecciones en la economía del país, el crecimiento alcanzará un 7% en 2021, según pronostica Oxford Economics, la expansión más rápida en un año desde 1984.

La Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que el país sumará 6.2 millones de puestos de trabajo este año, aunque eso no será suficiente para recuperar los niveles de empleo a niveles anteriores a la pandemia.

Otros informes económicos también predicen la remontada económica. Los ciudadanos aumentaron drásticamente sus gastos en tiendas minoristas y restaurantes en enero, cuando se distribuyeron principalmente los cheques de ayuda de 600 dólares. Las ventas minoristas aumentaron un 5.3%, después de tres meses de caídas.

La producción de las fábricas también se recuperó este mes y la demanda de bienes duraderos, como automóviles y aviones, aumentó un 3.4%, según comunicó el Gobierno la semana pasada.

Las ventas de viviendas se dispararon durante la mayor parte del año pasado, impulsadas por las bajas tasas hipotecarias, el deseo de muchos estadounidenses de tener más espacio durante la pandemia y el teletrabajo: en enero las ventas fueron casi un 24% más altas en enero que el año anterior.

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